Gobernanza Familiar

21 ¿Por qué queremos ser una familia empresaria?

Roland Leidinger Ayllón
Roland Leidinger Ayllón
22 Mar 2026
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21	¿Por qué queremos ser una familia empresaria?

por Roland Leidinger Email: roland@leidinger.pe Ésta es la primera pregunta que debería plantearse toda familia que comparte un proyecto empresarial común: ¿por qué queremos ser una familia empresaria? También es una cuestión clave antes de empezar a redactar un protocolo familiar

Ésta es la primera pregunta que debería plantearse toda familia que comparte un proyecto empresarial común: ¿por qué queremos ser una familia empresaria? También es una cuestión clave antes de empezar a redactar un protocolo familiar

Posibles respuestas podrían ser: “porque quiero dejar un legado a las siguientes generaciones de la familia”, “porque deseo generar riqueza y construir un futuro para ellas” o “por la ilusión de hacer realidad un proyecto compartido”, entre muchas otras.

La mayoría de empresas familiares comparten una visión: buscan crear riqueza, generar un legado que traspasar a sus descendientes y vivir unos valores (austeridad, solidaridad, orgullo de pertenencia, unidad, honestidad, etc.). Si la familia se siente identificada con alguna de estas características, tendrá sentido que se plantee ser una familia empresaria. Si, por el contrario, no se siente cómoda con estos principios, quizá sea mejor que reconsidere la idea de compartir un negocio familiar y se plantee otro tipo de proyectos en común.

Es necesaria una visión compartida. La visión representa el futuro perfecto del propósito de la familia empresaria, la proyección en el tiempo de sus deseos e inquietudes. Debe poder perdurar en el tiempo y plantear aspiraciones que den sentido tanto a la empresa familiar como a la familia empresaria, no solo a corto o medio plazo, sino también a largo plazo, para que guíe y motive a las siguientes generaciones.

En el plano familiar, el enunciado de la visión debería responder a:

  • ¿Cómo nos vemos dentro de 10 años? ¿Como herederos? ¿Como accionistas? ¿Como gerentes?
  • ¿Qué deseamos hacer con nuestro patrimonio? ¿Repartir una parte? ¿Reinvertirlo todo? ¿Invertirlo en la empresa familiar o en otros negocios?

En el ámbito de la empresa, es importante preguntarse, a la hora de definir la visión:

  • ¿Cómo será la empresa dentro de diez, quince o veinte años?
  • ¿Quiénes trabajarán en ella?
  • ¿Cuáles serán los valores y actitudes claves?
  • ¿Y cuáles las principales actividades y necesidades que tratará de cubrir la empresa?

 

La misión es la razón de ser del proyecto de la familia empresaria. Define cómo interactuarán la familia y la empresa con el resto de agentes que se verán inmersos en su actividad. A la hora de definir la misión, se trata de poner de relieve las ventajas, las diferencias y los valores que serán la enseña de la empresa familiar. A efectos prácticos, la misión familiar debería dar respuesta a estas preguntas:

  • ¿Qué queremos hacer como familia empresaria? ¿Para qué actuamos como tal?
  • ¿Qué es lo que realmente queremos hacer con la empresa familiar?

La misión empresarial, por su parte, debería concretar:

  • ¿Para qué existe la empresa? 
  • ¿Cuáles son los valores y principios que impulsan nuestro proyecto?
  • ¿Qué diferencia a nuestro negocio de la competencia, ahora y en el futuro?
  • ¿Cuál es la misión de su empresa familiar? ¿Y cómo tiene definida la visión? 

Tener claros y consensuados estos principios es el primer paso para poder definir el protocolo familiar. Si estas cosas no están claras es muy probable que el protocolo no pase de ser un documento que contiene reglas destinadas a no cumplirse.

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